Los dardos son uno de esos juegos que parecen sencillos hasta que te paras a comprar tu primer equipo y descubres que hay que decidir entre varios tipos de diana, varios tipos de dardos y varias reglas de juego. Aquí lo resumimos todo para que sepas por dónde empezar.
Primer paso: elegir el tipo de diana
Antes que los dardos en sí, lo primero es decidir el tipo de diana, porque condiciona todo lo demás:
- Diana de sisal: la tradicional, con dardos de punta de acero. Es el estándar de la competición y de las ligas amateur más clásicas.
- Diana electrónica: puntúa sola con sensores y se juega con dardos de punta de plástico (soft tip). Ideal si quieres jugar sin llevar la cuenta a mano.
- Diana magnética: pensada para niños o para jugar sin ningún riesgo, con dardos sin punta real.
Lo explicamos con más detalle, incluyendo cuál elegir según el caso, en Diana electrónica o diana de sisal: cuál elegir.
Segundo paso: elegir tus dardos
Un dardo se compone de cuatro partes: la punta (acero o plástico, según la diana), el cuerpo o barrel (donde va el peso principal), la caña (que conecta el cuerpo con las plumas) y las plumas (que estabilizan el vuelo). Para empezar, no hace falta obsesionarse con el peso exacto ni con materiales premium — un set de iniciación estándar es más que suficiente para aprender; ya habrá tiempo de afinar peso y equilibrio cuando lleves unas cuantas partidas jugadas.
Reglas básicas para empezar a jugar
- 501: el juego más jugado en dardos, tanto en casa como en competición. Cada jugador empieza con 501 puntos y va restando lo que va marcando; gana quien llega exactamente a cero (normalmente hay que terminar con un doble). Es el formato oficial de los principales campeonatos.
- Cricket: un juego distinto, en el que hay que «cerrar» ciertos números (del 15 al 20 y la diana central) marcándolos tres veces cada uno, sumando puntos extra si sigues marcando un número ya cerrado antes de que el rival también lo cierre. Es más estratégico que el 501 y muy popular en Estados Unidos.
Para empezar, el 501 es la opción más sencilla de entender y la más habitual entre principiantes.
Qué comprar para empezar
Lo mínimo para jugar en casa es: una diana (sisal, electrónica o magnética, según lo que busques), un set de dardos (normalmente se venden de 3 en 3), y un gabinete o algo de protección en la pared si vas a jugar con dardos de punta de acero, porque los fallos también cuentan como tiro y pueden dañar la pared o el suelo.
Si tienes dudas sobre qué diana o qué dardos elegir para empezar, en Manuel Gil llevamos desde 1980 especializados en dardos — llámanos al 963 661 098.
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